lunes, 25 de mayo de 2015

Fashion en el Ayuntamiento

Imagen de Dafne en su descanso del trabajo
A pesar de que esta publicación sólo se trata de una prueba para que Miss Dafne todopoderosa pueda hacerse una pequeña idea de cómo se verían sus superinteresantísimos artículos sobre moda y fashion y otras tonterías varias, no he podido evitar politizar el texto a raíz de la global celebración sobre la ida de Doña Rita del Ayuntamiento que se está celebrando en toda la Comunitat, y en toda España, y creo que hasta en toda la Vía Láctea. Creemos que hasta la propia Rita lo está celebrando, porque pensará en lo típico que piensan todos los políticos, eso de "bien, si no me han pillado mangando mientras estaba aquí, ya nunca me pillarán". En verdad sí que la hemos pillado, pero... y qué? Nothing never Happens. Hablando de moda, para hacer un poco de honor al blog y a esta prueba donde seguro que Dafne no habrá llegado a leer hasta aquí porque es una vaga, quiero dejar una reflexión moral al aire; no habríamos de pagarle un canon de derechos de imagen a los pobres sin techo por copiarles su estilo las niñas quinceañeras y las tiendas de ropa que le pasan la merca?

Para despedirme pondré una imagen que no viene al cuento, sólo para que se vea la entrada con ella, porque una publicación sin imagen, es una publicación n00b.

 Adjunto un enlace de la página princial de Twitter, para que se vean los enlaces. Ya que Dafne tendrá que poner el origen de su creatividad, que dudo sea su propia imaginación; Pagina del Twitter!

Y si a estas alturas no teneis Facebook, adjunto en su palabra la dirección para que NO os hagais una cuenta, porque pa qué.

 PD: Haciendo esta cutre prueba se me avivan mis ganas enterradas de escribir blogs. No recordaba que fuera tan placentero. Creo que crearé otro blog sobre moda banal para hacerle la competencia a Dafne, porque un blog sin competencia, no es un buen blog.

Técnicas para ayudar a la mujer adolescente a repeler a los tíos y decir que no

Un hecho universal en este planeta de locos es que ser mujer conlleva muchas responsabilidades, sobretodo en el ámbito sexual. Así pues, es el sexo femenino el que suele llevar las riendas, y por consiguiente la palabra final, que puede concebirse en forma de si o en forma de ni lo sueñes. La palabra final es aplicada a situaciones que responden desde preguntas que incitan al acoplamiento masculino espontáneo “te acompaño a -lugar a donde pretendes ir sola y tranquila-?”, hasta preguntas que intentan convertir de fantasía a realidad lo único en lo que ha estado pensando el individuo masculino desde que supo de tu existencia “¿Nos liamos ya o quieres otro chupito?” o, en los peores casos, “¿Echamos un polvo?”. En cualquiera de estos casos y de lo que ocurra entre uno y otro, la mujer es la que tiene la última palabra y el hombre adopta un comportamiento mas sumiso, a menos que la mujer vaya ligeramente ciega de alcohol, donde perderá el control y su palabra final no sólo será si, sino que también será insistente.